Sinaloa, considerado la cuna del narcotráfico mexicano, es la base del poderoso cártel del mismo nombre, comandado por el prófugo Joaquín El Chapo Guzmán.
Ola de violencia
En lo que va de año, el país acumula unos 2.160 muertos por causa del crimen organizado, de acuerdo con recuentos de la prensa mexicana.
Desde diciembre de 2006, cuando comenzaron los operativos federales de seguridad, la violencia se ha cobrado la vida de 4.860 personas, la mayoría en los estados del norte del país, donde los cárteles son más fuertes.
Nuevo operativo policial
Con los nuevos efectivos, el operativo Culiacán-Navolato estará conformado por un total de 4.000 personas, de los que la mitad son policías y el otro 50 por ciento militares.
Hasta el momento el número de policías federales en el operativo era de 740.
La SSP pretende con esta incorporación reforzar las acciones de inteligencia, un tema sobre el que activistas y analistas declaraban más reducido de lo deseado y cuya falta implicaba mayor número de choques armados.
Los operativos de seguridad federal son comunes en México desde la llegada al poder del presidente Felipe Calderón, en diciembre de 2006.
Guerra contra el narcotráfico
El mandatario declaró la guerra al narcotráfico y privilegió el envío de efectivos militares y policías de ámbito federal a los puntos más conflictivos del país, por contar con mayores medios que las agentes locales y estatales.
Los operativos han investigado también a estos cuerpos de policía en busca de lazos con el narcotráfico, ya que parte de las víctimas registradas son agentes a los que se les presumía alguna relación con las mafias de la droga.
Asimismo, decenas de agentes de estos cuerpos han abandonado el servicio por temor a represalias de los sicarios del narcotráfico.