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Fue asesinado en su propio departamento
Coordinó Edgar Millán detención de sicarios horas antes de su muerte
Edgar Eusebio Millán Gómez, coordinador general de Seguridad Regional de la Policía Federal.
9/5/2008 | ImprimirEnviar
El coordinador general de Seguridad Regional de la Policía Federal, Edgar Eusebio Millán Gómez, había coordinado la detención de nueve sicarios en Morelos unas horas antes de ser asesinado en su departamento de la colonia Guerrero.

El funcionario, de 41 años, tuvo su última intervención pública el 1 de mayo en Culiacán, Sinaloa, donde ofreció una conferencia de prensa para dar a conocer la detención de 13 pistoleros que se habían enfrentado a policías federales.

El inmueble que el jefe policiaco habitó desde su infancia había sido rodeado e invadido por un comando en el que participaron al menos cinco sujetos, uno de ellos identificado como Alejandro Ramírez Báez, que fue detenido.

Fue asesinado en su propia casa
Los hechos ocurrieron poco después de la 1:00, cuando Edgar Millán llegó a su casa acompañado por dos escoltas, el agente Leobardo Plata Hernández y el suboficial Daniel de la Vega Hernández, que lo vieron cruzar el portón dorado del inmueble marcado con el número 132 de la calle Camelia, en la colonia referida.

Segundos después de que entró al edificio que alberga 24 departamentos, se escucharon disparos de arma de fuego. Las detonaciones obligaron a los dos escoltas a solicitar apoyo y entrar inmediatamente a auxiliar a su jefe, relataron vecinos de la familia.

Total hermetismo
En el lugar del crimen algunos vecinos y los familiares del occiso guardan total hermetismo, e incluso a las 14:50 horas se retiraron los hermanos, padres y primos del lugar, pero hay quienes pidieron el anonimato a cambio de algunos detalles de los hechos.

"Edgar vivió aquí toda su vida, era nuestro vecino, pero ya poco se le veía, muy temprano salía a trabajar. Desde hace algún tiempo hablaba poco con los vecinos, pero aquí se le veía llegar", relató un testigo.

Por la noche nada había diferente, añadió, "hasta que comenzaron a sonar los balazos, pocos gritos, solamente decían `allí, acá, aguas", pero todo lo demás eran detonaciones que duraron como cinco minutos y se oyó cómo corrieron las personas y cuando estaban golpeando a uno aquí mismo, en el patio".

El informante aseguró que no se asomó y solamente escuchaba desde su sala, porque su recámara no tiene vista hacia el patio, de unos 100 metros de largo y que recorre los departamentos distribuidos a manera de casas dúplex.

Lluvia de proyectiles
Según la versión de los escoltas, que hicieron saber a los altos mandos de la Policía Federal, cuando ingresaron a ver lo que sucedía con Millán Gómez la lluvia de balas provenía de todas partes.

A la altura del portón dorado se observan huellas de sangre, lo mismo cinco metros adentro, del lado izquierdo. Hasta las 16:00 horas permanecía un Ford Topaz negro, con matrícula 523-PNX del Distrito Federal a un costado del condominio y junto a él al menos dos manchas de sangre.

En el lugar también trabajaba un perito de la Procuraduría General de la República (PGR), quien buscaba huellas dactilares en el cristal y diversas partes de dicha unidad.

Las marcas del crimen
El vehículo tiene manchas hemáticas en la placa delantera, el cofre y el faro derecho, lo que hace suponer que desde ahí los escoltas ya heridos se parapetaron para cubrirse de las balas.

Unos cinco metros adentro y después de una jardinera cubierta por hiedra, se observan otras manchas de sangre que fueron marcadas con círculos hechos con gis en el piso y es donde se presume que pudo haber caído Edgar Millán.

En poco menos de 15 minutos después de la agresión comenzaron a escucharse las sirenas de los vehículos de emergencia y "algunos de los vecinos salieron de sus viviendas para ver lo que sucedía, pero al ver a don Juan supimos que se trataba de alguien de los Millán".

"Estaba vivo, mientras que al detenido se lo habían llevado a un carro en la calle. Allí lo tenían, y dos pistolas de calibres 380 y 22, una de ellas con cañón largo, estaban tiradas en el patio".

Huía por las alturas
Por lo menos tres de los presuntos homicidas, señalan testigos, "lograron subir por la vivienda de enfrente, llegaron a la azotea y se cruzaron por el puente de la vecindad de junto. Seguro por ahí se salieron, porque nunca se cierra esa puerta y las escaleras están en la mera entrada", informó un vecino.

Cuando llegaron las ambulancias y las patrullas, ya toda la gente estaba en el patio y contaba que de todos lados salían los disparos, pero que al funcionario le dieron todos en el pecho.

Coordinó un operativo horas antes
Millán Gómez horas antes de ser atacado había coordinado un operativo. En esa acción fueron detenidos nueve presuntos sicarios del cártel de Sinaloa en el municipio de Xoxocotla, Morelos, en la carretera Cuernavaca-Acapulco, durante la cual murieron dos agentes federales y dos presuntos delincuentes.

Edgar Millán ocupaba el tercer cargo en importancia de la SSP después del secretario García Luna y de Facundo Rosas, subsecretario de Inteligencia Policiaca, ya que estaba a cargo de la oficina del Comisionado de la corporación.

Inició su carrera profesional en el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) como agente investigador.



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