El pasajero, identificado por la policía como Wilbert Vivanco Farfán, de 47 años, se levantó de su asiento e intentó dirigirse a la cabina cuando faltaban quince minutos para que el avión aterrizara en Lima, confirmaron las autoridades.
La aeronave, un Boeing 737 con capacidad para 120 personas, había partido de la ciudad sur andina de Arequipa, a más de 1.000 kilómetros de la capital peruana, con poco más de 90 pasajeros.
Según la información, Vivanco Farfán afirmó que quería ingresar a la cabina para leer "un manifiesto" a través de los parlantes y aseguró que solo aceptaría hablar con el presidente peruano, Alan García, y con un conocido periodista local.
El pasajero se declaró muy peligroso
Añadió que quería solucionar "unos problemas personales" que había escrito en un papel que llevaba en una bolsa de mano y dijo que si no lo atendían era "muy peligroso y podían morir todos".
El piloto comunicó a la torre de control del aeropuerto limeño que eran víctimas de un probable secuestro, lo que movilizó de inmediato a los miembros de la policía aeroportuaria.