En Matamoros, ciudad de Tamaulipas vecina de Brownsville (Texas), unas doscientas personas cerraron el paso en el Puente Internacional Los Indios.
Bloqueos en Reynosa
En Reynosa, el Puente Internacional con Hidalgo (Texas) estuvo cerrado por varias horas por un grupo de unos 600 inconformes.
Versain Zamora, que se identificó como portavoz de los manifestantes en Reynosa, dijo a la prensa que la política del Gobierno de militarizar algunas zonas urbanas es "equivocada" ya que, aseguró, supuestamente los soldados cometen abusos en contra de la población.
En Nuevo Laredo unas 1.000 personas cerraron tres puentes de la localidad, uno de los cuales fue reabierto a los 45 minutos.
Los municipios afectados fueron Veracruz, Xalapa, Nogales, Ciudad Mendoza, Cuitláhuac, Tuxpan y Poza Rica.
En la norteña ciudad de Monterrey, estado de Nuevo León, vecino de Tamaulipas, por sexto día consecutivo varias personas protestaron contra el Ejército, la mayoría de ellas mujeres con niños en brazos, jóvenes y ancianos.
Pagados por el crimen organizado
Después del bloqueo agentes federales detuvieron al conductor de un autobús de manifestantes, Israel Duarte, que, interrogado ante la prensa confesó que los organizadores de las protestas estaban ofreciendo dinero y celulares a personas de barrios pobres.
Otra persona detenida mencionó que a las mujeres les ofrecían mil pesos (unos 70 dólares) y otros 500 pesos (35 dólares) si llevaban a sus hijos.
El pasado fin de semana el Ejército detuvo a un supuesto miembro de Los Zetas, un grupo criminal que controla el cártel del Golfo, quien confesó haber reclutado con dinero y regalos a ciudadanos para las protestas.
Este martes, las autoridades de Nuevo León informaron de que hay más de 50 detenidos por estas protestas, investigados por su presunta vinculación con el crimen organizado.
El gobernador de Nuevo León, Natividad González, denunció que las manifestaciones son organizadas por el cártel del Golfo, originario de Tamaulipas, y que sus funcionarios han sido amenazados.
Presencia militar
Las Fuerzas Armadas lideran en México el combate contra el narcotráfico, debido a que algunas corporaciones policiacas han sido corrompidas por la delincuencia y se encuentran en proceso de reestructuración.
La violencia del crimen organizado se cobró el año pasado en México la vida de alrededor de 5.600 personas.