En ese documento, se propone hacer un exhorto al Ejecutivo federal para que a través de la Secretaría de Salud, emita el reglamento referido en el párrafo segundo del artículo 271 de la Ley General de Salud.
En el acuerdo se advierte que pseudomédicos ponen en peligro la salud y la vida de incautos que caen en sus manos, al ser sometidos con engaños a inyecciones de sustancias de dudosa calidad que prometen mejorar la apariencia del rostro y cuerpo.
"Ninguna de esas sustancias deben ser inyectadas por personas que no sean cirujanos plásticos y dermatólogos certificados, ni tampoco en salones de belleza; sólo en consultorios médicos formales y bajo normas estrictas de limpieza y seguridad", destaca el acuerdo.
Edades
Asimismo refiere que más de la mitad de las personas que se someten a un tratamiento estético tienen entre los 21 y 50 años de edad. Los mexicanos solicitan en primer lugar el relleno de botox, el segundo lugar lo ocupan la lipoescultura y el aumento de senos, y el tercero lo ocupan los rellenos en el rostro.
En el documento se refiere que el 4 de octubre de 2005, la diputada María Cristina Díaz Salazar, del PRI, presentó una iniciativa para adicionar un segundo párrafo al artículo 271 de la Ley General de Salud.
Por ello es necesario reglamentar el párrafo adicionado con el fin de respetar el precepto constitucional de proteger la salud, previniendo riesgos graves e incluso la muerte, subraya el dictamen.