Estos hospitales improvisados, en los que trabajarán 1.200 militares, fueron instalados en los suburbios de la ciudad más turística de Brasil, en las áreas más afectadas por esta enfermedad vírica, que es transmitida por un mosquito.
La previsión de las autoridades es que entren en funcionamiento el próximo lunes y que ayuden a descongestionar la red pública de hospitales.
En este momento ya están en funcionamiento diversas tiendas instaladas por el gobierno regional, que sirven para proporcionar suero a los pacientes, que, según los médicos, puede ser fundamental para disminuir la gravedad de la enfermedad.
Las colas se han reducido
El director del hospital estatal Albert Schweitzer, César Fontes Rodrigues, explicó que desde que fueron instaladas estas tiendas hace dos días, "las colas han disminuido mucho".
En su hospital el tiempo de atención media ahora es de entre dos a tres horas por paciente. Antes llegaba a cinco horas.