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En gira apostólica de Benedicto XVI por Brasil
Pide Papa superar "falsos mesianismos" de teología de la liberación
Benedicto XVI inició este miércoles una gira por diversas ciudades de Brasil. (AP)
10/5/2007 | NotimexImprimirEnviar
Benedicto XVI pidió hoy superar los "falsos mesianismos" sostenidos por una "errada" teología de la liberación en América Latina la cual prometía solucionar los problemas sociales mezclando Iglesia y política.
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"Es evidente que los mesianismos fáciles que prometían la liberación en el momento a las condiciones concretas de vida estaban errados, eso lo saben todos", indicó el líder de la iglesia católica a un grupo de periodistas a bordo del avión papal.

Los retos de la Iglesia
El reto actual es saber cómo la Iglesia debe estar presente "en la lucha por las reformas necesarias y en la lucha por las condiciones justas" de las personas que sufren en el llamado "continente de la esperanza; sobre este punto se dividen los teólogos", reconoció Benedicto XVI.

En una sesión de preguntas y respuestas de más de 30 minutos el Pontífice respondió a representantes de la prensa internacional sobre los temas más urgentes en la agenda latinoamericana como, por ejemplo, el impacto de las sectas y violencia.

Sobre la teología de la liberación el Papa explicó que los documentos emitidos por la Congregación para la Doctrina de la Fe del Vaticano, cuando él la presidía, se basaron en un "discernimiento para liberarnos de falsos milenarismos y de una mezcla errada de Iglesia y política".

Esa corriente de pensamiento surgió en 1968 inspirada en los postulados del Concilio Vaticano II y de la II Conferencia General del Episcopado Latinoamericano celebrada ese año en Medellín, Colombia, durante la cual se acuñó el concepto "opción preferencial por los pobres".

Su propuesta original fue recoger el sentido liberador de la experiencia religiosa para ofrecerlo a los marginados; con el pasar de los años, sobre todo durante el pontificado de Juan Pablo II, estas ideas inspiraron diversas expresiones políticas.

Fue así como en la década de los 90 fue el propio cardenal Joseph Ratzinger el encargado de aclarar que estas manifestaciones eran contrarias a la doctrina de la Iglesia Católica; esto lo hizo a través de documentos y medidas disciplinarias a teólogos como el brasileño Leonardo Boff.

"El sentido de la intervención del magisterio no era destruir el empeño por la justicia sino guiarlo en el camino justo para saber diferenciar la responsabilidad política y la eclesiástica", estableció este miércoles Benedicto XVI al profundizar con la prensa.

Destacó la figura del arzobispo salvadoreño Oscar Romero, nato defensor de los pobres y contrario al régimen dictatorial de su país durante la década de los 70 quien fue asesinado a balazos en 1980 mientras celebraba la misa en una capilla.

"Un hombre de grandes virtudes cristianas que se empeñó por la paz y en contra de las dictaduras, murió mientras consagraba, su muerte fue increíble, un testimonio de fe", recordó.

Sobre su proceso de canonización dijo que no tiene conocimiento exacto sobre cómo avanza pero reveló que "existe el problema que una parte política lo quería tomar para sí mismo como bandera" por lo cual, agregó, "es importante echar luz sobre su imagen para liberarla de estos tentativos injustos".

La proliferación de sectas
Benedicto XVI analizó también el "éxito" de las sectas pentecostales en diversas zonas del Continente Americano demuestra la existencia de una "sed de Dios, una sed de religión" razón por la cual "la Iglesia debe ser más misionera y más dinámica al ofrecer respuestas a ese reclamo.

"Debemos ser conscientes que la gente, los pobres quieren tener a Dios cerca, estamos concientes de que en esta respuesta a la sed de Dios debemos ayudarlos a encontrar condiciones más justas de vida, ya sea económicas como concretas", apuntó.

Aclaró que la Iglesia no hace política, que respeta la laicidad de los Estados pero la doctrina católica ofrece condiciones en las cuales la sana política da soluciones a los problemas sociales.

"Voy con gran emoción y esperanza a este encuentro de América Latina, la amo mucho, he hecho muchas visitas, tengo tantos amigos, se cuán grandes son los problemas y cómo es la riqueza humana de este continente, el continente más católico es la responsabilidad más grande del Papa", sentenció.

El Pontífice inició este miércoles una gira apostólica por diversas ciudades de Brasil durante la cual encontrará a jóvenes, canonizará al primer santo autóctono de esa nación e inaugurará los trabajos de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe.



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