Hace unos meses, el Congreso de la Unión, en el decreto de Presupuesto de Egresos de la Federación 2008 añadió un nuevo artículo para "obligar" a Pemex a realizar los estudios de prefactibilidad, a fin de ampliar el Sistema Nacional de Refinación.
Los estudios deberán considerar la construcción de infraestructura adicional, como el tendido de nuevos ductos, la instalación de nuevas terminales de distribución y almacenamiento.
El Congreso de la Unión le pide a Pemex que también le entregue información relacionada con el mercado en cuanto a volúmenes de venta, clientes, ingresos promedio a captar con la comercialización de los petrolíferos de esta nueva refinería.
La situación actual del sector
El Sistema Nacional de Refinación está conformado por seis refinerías, cuya producción de petrolíferos como gas licuado, diesel, combustóleo, gasolina, turbosina y diesel es de 1.5 millones de barriles diarios. De este total, 456 mil barriles son de gasolina, 214 mil de gas licuado, 360 mil de diesel y 272 mil de combustóleo.
En cuanto a gasolinas, el país enfrenta un déficit de aproximadamente 305 mil barriles diarios que se importan del mercado internacional, mientras que Pemex importa otros 86 mil barriles de gas licuado.
Ante el déficit de petrolíferos en el país, en la administración pasada, Pemex presentó la propuesta de reconfigurar el Sistema Nacional de Refinación como una alternativa para desahogar los cuellos de botella en el sistema y aumentar la capacidad de procesos.
No obstante, el proceso de reconfiguaración presentó desfases en cuanto a tiempo y costos, y el caso más evidente es el de la refinería Minatitlán, ubicada en Veracruz.
El proyecto tiene dos años de retraso, pues debió entrar el operación en 2006, en tanto que el costo de la reconfiguración pasó de 12 mil 306 millones de pesos en 1998 -cuando el Congreso de la Unión aprobó el proyecto- a 32 mil 581 millones de pesos a la fecha.