Aunque el viaje oficial se prolongará hasta el martes, será mañana el día que concentre la actividad del presidente peruano, pues será recibido en audiencia por el emperador Akihito, asistirá a un seminario para promover la inversión en Perú y se entrevistará con el primer ministro, Yasuo Fukuda, y responsables económicos.
Alan García llegó a Tokio con cinco ministros y 26 empresarios, signo de la importancia que se otorga a esta visita, la primera a Japón de un mandatario peruano desde la realizada en 1999 por Alberto Fujimori quien un año después, al refugiarse en Japón hasta 2005, se convirtió en una seria causa de fricción para ambos países.
El objetivo del mandatario peruano es dejar atrás esos cinco años de relaciones bilaterales prácticamente congeladas, promover la inversión nipona, especialmente en el sector de la energía, y desbloquear una serie de créditos japoneses.