El pasado 1 de marzo el Ejército colombiano atacó un campamento clandestino de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) instalado en territorio ecuatoriano, donde murió Raúl Reyes y otra veintena de personas, entre ellas cuatro estudiantes mexicanos.
Niegan posibles vínculos con la guerrilla
La estudiante mexicana ha declarado que se encontraba en el campamento guerrillero realizando una investigación académica y que varias personas que resultaron heridas en el ataque fueron ejecutadas luego por militares colombianos.
Cooperación entre ambos países
Para las autoridades de Colombia, este es el momento de poner en práctica la cooperación judicial entre los gobiernos de Bogotá y Quito, señaló el periódico. "Si la asistencia judicial es recíproca, como ha venido sucediendo la justicia colombiana podrá acceder a estos testimonios claves dentro de la investigación", dijo el fiscal.
Iguarán pidió a la Fiscalía de Ecuador que permita el desplazamiento a Quito del fiscal de la Unidad Antiterrorismo, Juan Hernando Poveda, quien adelanta la investigación sobre el bombardeo al campamento de las FARC, ubicado a mil 800 metros de la frontera con Colombia.
Poveda pretende interrogar además a las colombianas Martha Pérez y Doris Bohórquez, quienes, al igual que la estudiante mexicana, sobrevivieron al ataque y fueron internadas en un hospital de la capital ecuatoriana, donde se recuperan de sus heridas.