Los ocho cadáveres fueron transportados al templo en ataúdes, cubiertos con la bandera amarilla del grupo chií, coronas de flores y con fotografías de los combatientes muertos en la guerra del verano de 2006 entre Israel y Hizbulá.
Aclamados por el pueblo
Más tarde, los féretros fueron sacados en hombros por los combatientes de Hizbulá, mientras los presentes, decenas de miles de personas, les arrojaban arroz al ritmo de una banda de música.
"Muerte a Israel, muerte a USA", "Israel no podrá nunca vencernos" y "USA es el gran diablo" fueron algunos de los lemas que corearon los asistentes.
Por su parte, en un comunicado emitido, Hizbulá señaló que el gobierno israelí deberá liberar a cientos de prisioneros palestinos, si quiere que le devuelvan Guilad Shalit, el soldado israelí capturado en 2006 por facciones palestinas en la franja de Gaza.
Según Hizbulá, el criterio impuesto en la operación Radwan, como el grupo chií denomina el intercambio de hace dos días en honor a su líder fallecido Imad Mugniye, se impondrá en la siguiente negociación entre Israel y el movimiento islamista palestino Hamás.
Hace dos días, Israel y Hizbulá llevaron a cabo un canje de muertos y prisioneros por el que el grupo chií entregó los cadáveres de los soldados hebreos Ehud Goldwasser y Eldad Regev, a cambio de cinco presos libaneses vivos, entre ellos Samir Kuntar, y los restos de unos 200 combatientes fallecidos.