La aprobación definitiva de las enmiendas constitucionales que allanan el camino para que las estudiantes universitarias puedan llevar velo fue votada por 411 parlamentarios.
Con ello, la medida obtuvo más de los dos tercios de los 550 escaños del Parlamento y permite así la introducción de la reforma constitucional sin necesidad de referéndum.
Se espera que el presidente de la república, Abdullah Gül, apruebe sin dilación estos cambios en la legislación, ya que su propia esposa no pudo estudiar en la Universidad por llevar velo.
Un símbolo de división
En las últimas décadas, el velo se ha convertido en un símbolo de división entre los turcos laicos, que consideran la reforma contraria al espíritu secular de la República, y los islamistas, que lo ven como una cuestión de libertad individual.