"Esperamos que la legislación sea presentada la próxima semana", dijo aquí el senador demócrata Edward Kennedy, quien anticipó que la discusión legislativa será intensa, debido a su complejidad y porque "no es un tema fácil".
Hablando ante periodistas en el Capitolio, Kennedy adelantó que si bien la iniciativa contendrá aspectos de seguridad, "porque el debate es sobre seguridad, pero también lo es sobre humanidad y decencia y por eso se trata de un tema moral".
Propuesta similar a la presentada
Funcionarios demócratas legislativos explicaron que la propuesta será similar a la presentada y aprobada el año pasado por el Senado, pero que al final fue sustituida por una que se enfocó sólo en seguridad fronteriza.
Uno de los cambios más significativos será que, a diferencia del pasado en que se crearon varias categorías para determinar su eligibilidad a un proceso de legalización, la nueva propuesta no hará tal distinción, aunque no está claro que alcances tendrá.
"El cambio parece semántico, pero no es así, porque a diferencia de la posición de la administración Bush de que los trabajadores son bienvenidos, pero después tienen que regresar a sus países, estamos diciendo que el que se quiera quedar, lo puede hacer", explicó la fuente que pidió mantenerse en el anonimato.
Votación a principios de primavera
Kennedy dijo que aunque tienen la promesa de Harry Reid, líder de la mayoría demócrata en el Senado, de que la iniciativa tendrá la oportunidad de ser votada en comités a principios de la primavera, requieren del apoyo del presidente George W. Bush.
"Necesitamos el liderazgo del presidente. Este es un tema complejo, es un tema de interés nacional", dijo.
Luis Gutiérrez, congresista demócrata por Chicago y uno de los autores de la propuesta que será presentada de manera simultánea en la Cámara de Representantes, se hizo eco de las palabras de Kennedy. "Necesitamos que el presidente se recoga las mangas de la camisa y que trabaje junto a nosotros", manifestó.
Reforma migratoria
En su turno, Reid reiteró su intención de que el Senado apruebe una reforma migratoria antes del receso de agosto, "porque esa es una de las cosas que he dicho vamos a hacer este año".
No obstante, Reid reconoció que la aprobación de la reforma no será tarea fácil. "Es un reto y hemos pedido el apoyo del presidente. Le hemos dicho que tiene que involucrarse, y aunque la propuesta migratoria suena simple, no lo es", sostuvo.
Reid reveló en reuniones recientes con Kennedy algunos de los aspectos discutidos en relación con la nueva propuesta que se refieren a seguridad fronteriza, programa de trabajadores huésped, legalización y sanciones a empleadores.
"Ese es el reto ante nosotros y espero que la iniciativa esté fuera de comités este mes y que podamos votar antes del receso", anticipó.