Considera su presencia en el juicio una "persecución política"
Ollanta Humala no teme ser confrontado con su hermano en juicio por rebelión
Ollanta y Antauro Humala serán juzgados a partir del próximo 28 de marzo. (AP)
23/3/2008 | Redacción starMediaImprimir
El líder del Partido Nacionalista Peruano (PNP), Ollanta Humala, "no teme ser confrontado" con su hermano Antauro en el juicio por el asalto en 2005 a una comisaría que ocasionó la muerte de seis personas, afirmó su abogado, Omar Chehade.
"No existe ningún temor por parte de Ollanta Humala de confrontarse con Antauro Humala. Estamos seguros de su inocencia, no participó, no planificó, sino que Antauro y sus seguidores estaban resueltos a tomar las armas y asaltar la comisaría", sostuvo Chehade en declaraciones a la agencia Andina.

Ollanta y Antauro Humala serán juzgados a partir del próximo 28 de marzo por el asalto a la comisaría de Andahuaylas, al sureste del país, para exigir la renuncia del entonces presidente Alejandro Toledo (2001-2006).

Diversos delitos
El líder de la asonada, Antauro Humala, y 180 hombres que participaron en el referido levantamiento serán procesados por los delitos de homicidio, rebelión, secuestro y daños materiales, mientras el dirigente del PNP y principal opositor al Gobierno de Alan García está acusado de ser autor intelectual del levantamiento.

Según Chehade, fueron Antauro Humala y sus seguidores, denominados etnocaceristas, quienes planificaron asaltar la dependencia policial, y Ollanta Humala no conocía los planes para esta acción.

"En el expediente del caso no existe una sola declaración de Antauro Humala o de sus cómplices acusando a Ollanta Humala de haber participado en la planificación de este hecho", dijo.

"Persecución política"
Sin embargo, el abogado afirmó que, de darse una nueva declaración durante el juicio, el ex candidato presidencial "está dispuesto a ser confrontado con quienes lo acusan, aunque sea su propio hermano".

La Fiscalía ha pedido para este caso penas de entre 15 y 35 años de prisión, así como la expatriación del país de los condenados, luego de cumplida la sentencia.

Ollanta Humala aseguró que su presencia en este juicio se debe a una "persecución política" por parte del Gobierno de García para eliminar sus opciones políticas en los próximos comicios generales de 2011, un extremo que fue negado tanto por el Ejecutivo como por los máximos representantes del Poder Judicial.