Los gobernadores de California, Arizona y Nuevo México le han pedido al presidente George W. Bush que extienda la operación militar, pero lo más probable es que Jump Start concluya el 15 de julio.
Las Guardias Nacionales, que son milicias a las órdenes de los gobernadores de cada Estado, encaran una demanda intensa de sus soldados similar a la que enfrentan las Fuerzas Armadas.
Vigilancia y socorro
Cientos de miles de soldados de la Guardia Nacional han cumplido varios turnos en las guerras de Irak y de Afganistán, y las Guardias además participan en labores de socorro y vigilancia después de huracanes, tornados, inundaciones e incendios.
"Jump Start se planificó como una operación de dos años", dijo a el portavoz de la Oficina de Guardia Nacional, Manuel Pacheco. "Nuestra relación con las autoridades locales, con la Patrulla de Fronteras, con el Servicio de Aduanas e Inmigración, continuará".
La movilización ordenada por Bush apuntó, además, a dar tiempo para que la Patrulla de Fronteras, que tenía entonces unos 12.000 agentes, reclutara e instruyera otros 6.000.