La Administración del presidente George W. Bush utilizará para ello dos exenciones legales, autorizadas por el Congreso, que permitirán al Gobierno esquivar trabas burocráticas y soslayar leyes ambientales que impiden actualmente al Departamento de Seguridad Nacional construir 430 kilómetros de vallas fronterizas en California, Arizona, Nuevo México y Texas.
El plan fue anunciado por varios medios estadounidenses que citaron a fuentes oficiales familiares con el proyecto del Gobierno.
Exenciones legales
La maniobra del Ejecutivo estadounidense supone el uso más importante de exenciones legales desde que la administración Bush comenzó a construir las vallas fronterizas.
Con anterioridad, el Departamento de Seguridad Nacional había hecho uso de esa posibilidad legal para dos partes de las vallas en Arizona y para un recorrido en San Diego.
"La actividad delictiva en la frontera no se paraliza por los debates eternos y litigios prolongados", dijo el secretario de Seguridad Nacional, Michael Chertoff, en un comunicado.
"Esas exenciones legales permiten continuar importantes proyectos de seguridad", agregó.