"El niño decidió regresar a su escuela en Chicago", dijo Arellano después de conversar con el menor sobre sus planes para el futuro, luego de que la activista mexicana fue detenida este domingo en Los Ángeles y deportada a la ciudad mexicana de Tijuana, frontera con EU.
La mexicana se convirtió en un símbolo de la lucha por los derechos de los inmigrantes indocumentados después de permanecer un año refugiada en una iglesia de Chicago para evitar ser deportada y ha participado en favor de una nueva ley de inmigración.
Apoyo de su madre
La activista, que mostró su tristeza por la decisión de Saúl, dijo que ella se regresa a Michoacán, su estado natal, pero aseguró que apoya a su hijo, de nacionalidad estadounidense, y precisó que él se quedará con su madrina Emma Lozano.
Añadió que la directora de la escuela primaria donde estudia su hijo le ofreció que lo van a "cuidar mucho".