La estrategia, similar a la desplegada en el estado industrial de Ohio, ha incluido sucesivos ataques al acuerdo, cuando su audiencia son los miembros de la central sindical AFL-CIO, una de las mayores centrales sindicales de Estados Unidos y antagonista del acuerdo.
Tanto Obama como Clinton tenían una evaluación positiva del TLCAN antes de ser aspirantes, pero durante un debate en Ohio, ambos condicionaron la permanencia de Estados Unidos en el pacto comercial a su renegociación.
"Sobre la mesa"
"Creo que es táctica, porque si no lo ponen sobre la mesa, las negociaciones estarían diluidas antes de comenzar", en caso de que cualquiera de los dos demócratas resultara electo presidente de Estados Unidos el 4 de noviembre, dijo Eiding a Notimex.
No obstante, si México y Canadá rehúsan renegociar, un eventual gobierno demócrata se vería presionado para hacer cumplir su palabra y retirarse del acuerdo, acotó.
"Es una realidad. Si esos dos países no se suman con Estados Unidos para balancear el acuerdo es una posibilidad que eso ocurra. Y quizás México, más que Canadá, tiene más que perder si nos salimos" indicó.
Pero Eiding precisó que la mayor preocupación para los sindicatos no son México ni Canadá, sino China, el país con el mayor superávit sobre Estados Unidos, de 256 mil millones de dólares en 2007.
China desplazó a México al tercer sitio como socio comercial de Estados Unidos desde 2006, además de quitarle mercado en los sectores textil y siderúrgico.
Pero hasta el momento el mayor énfasis de los aspirantes presidenciales ha sido sobre los acuerdos ya firmados por Estados Unidos, como el TLCAN.
Cambios y modificaciones
Obama ha dicho que buscará cambiar la ley de Vía Rápida, a fin de que el Congreso tenga un papel más activo en los temas laborales y ambientales. Por su parte, Clinton fue la primera en abrir la posibilidad de un retiro del TLCAN, a menos que México y Canadá acepten su renegociación.
En el marco de su reunión de esta semana en Nueva Orleans, los gobernantes de Canadá, Estados Unidos y México destacaron los beneficios del TLCAN para el crecimiento de la región, por lo que determinaron que no es momento de renegociarlo.
Los presidente de México, Felipe Calderón; de Estados Unidos, George W. Bush; y el primer ministro de Canadá, Stephen Harper, se pronunciaron en favor del TLCAN y aseguraron que la región hoy es mucho más próspera que hace 14 años, cuando entró en vigor el acuerdo.
En el marco de la Cuarta Cumbre de Líderes de América del Norte, el mandatario mexicano expresó que "no sólo no es momento ni de pensar siquiera en su terminación o cancelación, sino es momento de fortalecer e impulsar el TLCAN en las tres naciones".