Asimismo, deberá aclarar "si existe el peligro de que una parte del dinero sea reclamada por el gobierno estadunidense y los motivos de México para correr ese riesgo", según el acuerdo legislativo.
Dudas sobre el paradero de decomiso
El órgano legislativo consideró que no está claro cual fue el destino de dichos recursos, pues en un principio el SAE informó que fueron depositados en el Bank of América, "trámite por el cual el gobierno mexicano pagó un millón 438 mil 960 dólares".
Explicaciones y argumentos
"Ante esta contradicción, el titular del titular del Servicio de Administración y Enajenación de Bienes (SAE) deberá informar por qué se determinó no conservar los bienes pecuniarios en el estado en que debieron ser recibidos", agregó la Permanente.
El funcionario también tendrá que aclarar "la determinación de enviar el dinero a un banco residente en Estados Unidos de América", y si no se corre el riesgo de que una parte de ese dinero sea reclamada por el gobierno estadounidense", advirtió.