Christian Vázquez, detenido por haber supuestamente participado en ese atentado, confesó a las autoridades ministeriales que Samos no cumplió acuerdos con un capo del narcotráfico de Cancún, y por eso iba a ser asesinado.
Según el acusador, el jefe de policía había recibido una maleta con dinero en dólares para no inmiscuirse en la guerra que grupos de narcotraficantes tienen por la plaza de Cancún, en el Caribe mexicano.
En una entrevista radiofónica en el noticiero Enfoque Radio, Adrián Samos dijo que esa acusación es una "estrategia" de los criminales para frenar el trabajo que se está haciendo en contra de ellos en Cancún.
En la ola de violencia que vive México varios policías han sido asesinados, incluso un comandante de la Policía Ministerial (judicial) del estado de Nuevo León, en el norte del país, fue asesinado a tiros.
En días pasados, el presidente de México, Felipe Calderón, lamentó que el narcotráfico haya dañado a parte de la policía mexicana y aseguró que su gobierno ya "está trabajando" para eliminar "impunidad" y la "ilegalidad" en las instituciones.