Por entonces, aún no había surgido la crisis hipotecaria en Estados Unidos, y con el precio del barril de petróleo a 70 dólares, casi la mitad de lo que ahora cuesta, tampoco se atisbaba en el horizonte la crisis alimentaria que plantea una amenaza para la estabilidad política de los países más pobres.
Como abordar la crisis
Ante la actual situación, es improbable que tras sus reuniones en la estación invernal japonesa de Hokkaido, los mandatarios del G8, declaren como en la cumbre anterior, que la economía mundial está sana, y en cambio si se espera que den una señal de como abordarán la crisis alimentaria y la estelar subida del precio del petróleo.
En busca de una postura común
Calderón, que llegará a Hokkaido la tarde del lunes para participar en la reunión que al día siguiente mantendrán los líderes del G5 para adoptar una postura común de cara al encuentro que celebrarán con su homólogos del G8, está previsto que exponga la preocupación de México por la subida de coste de los alimentos.
Además, Calderón mantendrá reuniones bilaterales con Lula da Silva, y Yasuo Fukuda, primer ministro nipón y anfitrión de ésta Cumbre a la que Japón lleva como asunto principal el cambio climático, un problema para el habrá una propuesta de México.
El Fondo Verde internacional
El presidente Calderón propondrá la creación de un Fondo Verde de carácter multilateral contra el cambio climático con la finalidad de facilitar el acceso a los recursos financieros y tecnológicos que unos países precisan para llevar a cabo esfuerzos destinados a mitigar y adaptar sus economías.
Según la propuesta mexicana, las aportaciones al Fondo Verde se determinarían según el porcentaje global de las emisiones de cada país, las tasas de las emisiones por cápita de sus habitantes y su Producto Interior Bruto (PIB), y serían utilizadas para ayudar a las naciones más amenazadas.
Los países del G5 proponen que el G8 y otros países desarrollados transfieran a los menos avanzados la tecnología que se precisa para combatir el calentamiento global. De acuerdo a la organización ecologista Fondo Mundial para la Naturaleza, los tres países que asistirán a la Cumbre del G8 son responsables del 85 por ciento de los gases que producen el llamado efecto invernadero.
Críticas al subsidio agrícola desde Brasil
Por su parte, el presidente Lula da Silva, está previsto que de nuevo critique los subsidios agrícolas, ante el temor de que estos se refuercen en respuesta a la crisis alimentaria causada por el cambio de dietas, la mayor demanda, el cambio climático, la especulación y la transformación del área rural en urbana.
Lula da Silva aprovechará también la tribuna de los países más industrializados del mundo, para promocionar y defender la producción de biocarburantes, considerados por algunos expertos como la causa de la desaparición de terrenos dedicados al cultivo de alimentos.
Mientras que los líderes del G8 se reunirán en un lujoso hotel situado a orillas del lago Toya, los del G5 mantendrán su encuentro en la localidad olímpica de Saporo, a unos cien kilómetros al norte.