La nueva cruz, de fabricación bávara, pesa doce toneladas y se puede ver a kilómetros de distancia.
La catedral de Berlín estaba huérfana de cruz desde 2006, cuando unos desperfectos importantes en la cúpula obligaron a retirarla tras veinticinco años coronando el edificio.
La catedral de Berlín, de estilo neoclásico, tuvo que ser reparada en repetidas ocasiones debido a las bombas caídas en la capital alemana durante la Segunda Guerra Mundial.