El 26 de julio de 2006, Castro habló en Bayamo, en la provincia oriental de Granma, en el Día de la Rebeldía Nacional, principal fecha del calendario oficial, en la que se conmemora el fallido asalto que él encabezó contra el cuartel Moncada de Santiago de Cuba en 1953.
Posteriormente se desplazó a Holguín, al norte de Granma, y encabezó la tribuna de oradores en un acto de inauguración de grupos electrógenos.
Fue su última intervención pública, ya que aquella noche enfermó "gravemente" y pensó que "era el final", como él mismo recordó en uno de sus habituales artículos de "reflexiones", publicado en el diario oficial Granma.
No ha dejado de trabajar
No por ello Castro dejó de trabajar y continuó en la revisión de la entrevista que serviría para que el escritor hispanofrancés Ignacio Ramonet publicara el libro 'Cien horas con Fidel'.
"Mientras los médicos luchaban por mi vida, el jefe de despacho del Consejo de Estado (Carlos Valenciaga) leía a exigencia mía el texto y yo dictaba los arreglos pertinentes", explicó.