Con la canción 'La Gasolina', de su disco 'Barrio Fino' (2004), que vendió un millón de copias, el autodenominado "jefe del reggaetón" conoció el éxito internacional, que llegó después de mucho trabajo y de superar las críticas que desde la década de 1990 han caído sobre el género.
Siendo "un chamaco de barrio" comenzó junto al músico que considera "mentor y padrino", DJ Playero, a vender sus producciones caseras en las calles del residencial Villa Kennedy, en San Juan.
Ramón "Raymond" Ayala, nombre original de Yankee, quería ser pelotero profesional, pero fue herido de bala en la pierna derecha, lo que acabó con sus ilusiones de jugar al béisbol.
Todas sus ilusiones en la música
Superó la tentación de caer en el mundo del narcotráfico y la delincuencia centrando todas sus ilusiones en la música, decisión que resultó ser "una bendición y un privilegio".
"Empezamos a crear el reggaetón y gracias a Dios me he quedado sólido entre el público y como el líder", sostuvo Yankee, quien insiste en que es "el único guerrero de la vieja guardia que queda en pie. Me gusta innovar y estar en todo momento a la evolución".