Cerca de las 16:50 horas, 'La copia de Madonna', como la calificó la señora Hortencia, quien acompañó a su pequeña hija con la esperanza de obtener una firma, apareció en el escenario con un vestido, medias negras, tenis y chamarra de piel, para ofrecer menos de tres minutos a los medios de comunicación.
Incluso hubo quienes cegados por su fanatismo esperaron tres días en la explanada del estacionamiento del centro comercial como la niña Alejandra Sánchez González, quien vio cristalizado su sueño efímero de obtener una firma de la cantante, que la vez pasada suspendió su convivencia con el público en plaza Universidad.
En esta ocasión, la propuesta fue otorgar sólo 300 autógrafos y si el tiempo se lo permitía, continuar hasta donde pudiera; sin embargo, Alizeé tenía sólo hasta las seis de la tarde para convivir con el público, ya que su agenda de trabajo no le permitía quedarse más tiempo.